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EL ANIS EN LA MIRA
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El principal componente del medicamento Tamiflu, único tratamiento conocido hasta ahora para la gripe aviar, es el Illicium verum, o anís estrellado. Una planta conocida como badiana o anís de China, que se ha convertido en la más buscada de los últimos meses, y de la que la farmacéutica Roche, que tiene la patente del medicamento, consume el 70 % de la producción mundial.
El árbol del que se obtiene puede alcanzar los cinco metros de altura y su aspecto es muy similar al del laurel. De sus frutos, con forma de estrella y de brillante color marrón, se obtiene el fármaco después de un laborioso proceso químico.
Crece en cuatro provincias de China y se precisan grandes cantidades para emplearse en la fabricación del medicamento.
Es utilizada como especia para darle sabor a ciertos platos realizados con patos, aunque también es frecuente en infusiones. Incluso, como remedio casero, se usa para el tratamiento de cólicos en los niños.
Pero la planta ha adquirido en los últimos años un valor especial en el mercado farmacéutico, como fuente del ácido shikimic con el que, a través de un laborioso proceso, se fabrica Tamiflu. Este ácido se obtiene de las semillas y se convierte en epóxido, una forma de alcohol. Este proceso requiere tres pasos químicos desarrollados a baja temperatura en siete lugares diferentes.
A pesar de que esta planta es utilizada desde hace años en China por sus cualidades para tratar los cólicos en los niños, en 2001 el Ministerio de Sanidad español decidió retirar el anís estrellado -que se vendía como infusiones para bebés- del mercado.
En septiembre de 2003, la Federal Drug and Alimentation Office (FDA) de EEUU advirtió a los consumidores que no consumieran las infusiones provenientes de esta planta.
Según consta en el documento enviado por el Ministerio en el marco del Sistema Coordinado de Intercambio Rápido de Información a las comunidades autónomas, los casos adversos descritos, que pueden tener relación con la ingesta de infusiones de esta planta, consisten en vómitos, convulsiones tónicas con revulsión ocular, y nistagmus e irritabilidad, alternando con fases de somnolencia.
No obstante, Arranz indicó que estos mismos efectos pueden aparecer en lactantes en el transcurso de otros procesos, como por ejemplo en episodios febriles prolongados, por lo que es preciso estudiar si realmente existe una relación.
El anís del Japón
Actualmente Sanidad baraja dos hipótesis que podrían explicar la aparición de efectos adversos: en primer lugar, la "contaminación" del anís estrellado (Illicium verum), también llamado "Anís de la China" y "Badiana", con otra planta medicinal con efectos neurotóxicos, denominada "anís estrellado del Japón", "shikimmi" o "skimmi" (Illicium anisatum), y que no está admitida para su uso como planta medicinal.
En concreto, esta segunda planta no contiene anetol, principio activo del efecto carminativo del anís estrellado, y además resulta tóxica debido a la presencia en su composición de principios activos neuro y cardiotóxicos como la sikamina, el ácido sikimico, la sikimipicrina y los alcaloides tóxicos shikimina y shikmitoxina.
La segunda hipótesis que estudia Sanidad explicaría los posibles efectos adversos en una "incorrecta preparación" de la infusión, obteniendo altas concentraciones en las que el anetol es tóxico o por extracción de otros principios activos neurotrópicos del illicium verum.
La circular de Sanidad, enviada ayer "como medida preventiva" tras la reunión en Murcia de la Comisión Nacional de Salud Pública, que ha sido informada al respecto, se produce después de que el pasado 10 de octubre se notificara a la Asociación Española de Fabricantes de Productos Alimenticios Especiales, Dietéticos y Plantas Medicinales (AFEPADI), al Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos "la conveniencia de paralizar la distribución, comercialización y venta al consumidor" del producto en sus dos modalidades, como "planta medicinal" y como "especie vegetal para infusión".

Fuente: www.elmundo.es/elmundo/2005/10/24/ciencia/1130145558.html

Comentarios: info@principiounico.com.ar

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