¿GORDOS O PESADOS?

por Lic. Gabriel Franco

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Si bien la alimentación está relacionada con todos y cada uno de los aspectos de nuestra vida, pocas cosas preocupan tanto a las personas, en relación con ella, como el control de su peso.
Vivimos desbordados por situaciones estresantes que tratamos de resolver a través de la comida, y esto hace que, finalmente, comamos de la peor manera imaginable.
Alimentos envasados, congelados, pre elaborados o reconstituidos, son algunos de los tantos flagelos que hacemos sufrir a nuestro cuerpo. Y si bien es cierto que muchos de ellos son de bajo contenido en grasas o hidratos de carbono, no sólo de calorías se contruye una buena obesidad. En general confudimos estar delgados con pesar menos, y esto hace que pongamos en riesgo nuestra salud a cambio de unos kilos menos.
La obesidad y el sobrepeso son consecuencia de una suma de factores, entre los que la mala alimentacion, por supuesto, está en primer lugar.
La obesidad en si misma es una enfermedad de multiples causas y, a su vez, causa de multiples enfermedades.
Alteraciones del funcionamiento digestivo, circulatorio, respiratorio, endocrino, deficiente eliminacion de toxinas, o inadecuados hábitos posturales, son el alimento de la grasa corporal acumulada desproporcionadamente.
Ahora bien, todo aquel dispuesto a revertir esto debe hacerse tres preguntas inevitables si quiere alcanzar su objetivo de un peso adecuado:
1. ¿Quiero estar delgado o liviano?
La mayoria de las personas confunde estar gordo con ser pesado, y por lo tanto, adelgazar con estar liviano.
Es indiscutible que la mayoria de los obesos pesan mucho, pero también pesan mucho algunos deportistas, como los fisicoculturistas, ya que la masa muscular, el agua y otros tejidos corporales son mas pesados que la grasa. Además, cada vez que nos subimos a la balanza, nos subimos junto a la presión atmósferica, la retención de líquidos, lo comido en las últimas horas, y muchas cosas mas.
Es por eso que no debemos obsecionarnos con lo que indica la balanza.
2. ¿Para que quiero adelgazar?
Reconocer genuinamente para qué quiero adelgazar es fundamental. Muchas veces enmascaramos nuestro deseo de vernos bien, detrás de un objetivo de salud. Lamentablemente, muchas de las consecuencias de la obesidad no se ven hasta que han comenzado a causar daños imprtantes en ella, y aún asi, muchas personas no toman conciencia de que necesitan un cambio en su alimentación. Pero no por eso debemos descalificar a los deseos estéticos y de seducción, ya que estos son potentes motores de todo el proceso de adelgazamiento.
Sólo en raras ocasiones, la salud es capáz de modificar radicalmente los hábitos alimentarios al punto de ponernos en linea.
3. ¿Estoy enfrentando al enemigo?

Cuando el exceso de grasa empieza a notarse, muchos la ocultan con ropas amplias o con cambios en sus costumbres. Dejan de vestirse con determinadas ropas, de ponerse malla en verano, de realizar actividades que le agradan e incluso alteran sus relaciones afectivas y sexuales.
Asi como es imposible ganar un partido de tenis sin un adversario del otro lado de la red, nada mas dificil de combatir que aquel enemigo que no se ve o no se quiere ver.

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