LOS TRES TESOROS

Lic. Gabriel Franco

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Para la Medicina Tradicional China, las personas estamos constituidas por tres niveles de energia: físico, energetico y espiritual que se fusionan en el momento de la concepcion para separarse en el momento de la muerte. Los llamamos, Los Tres Tesoros.
Son el Jing, el Qi y el Shen.
Jing, La Energía Sutil
Se acumula en los riñones y es la energia mas pura que da vida a nuestro ser. Se transfiere de los padres al hijo en el momento de la concepción y es responsable de crear cada parte de nuestro cuerpo y mantenerla.
Existen dos formas de Jing:
El congénito, que nos proporcionan nuestros padres con la concepción y la madre durante el embarazo. De él dependerá todo el resto de nuestra vida y de mayor cantidad y calidad será, cuanto mejor sea el Jing de los padres. No puede incrementarse, pero si mantenerse.
El adquirido, que nos proveen los alimentos y el aire. Es el que mantiene al Jing congénito.
Qi, La Energía de la Vida
Es la energía vital que todo lo anima. Se incrementa y mantiene con los alimentos y el aire. Debe fluir libremente nutriendo cada parte de nuestro cuerpo para que éste funcione correctamente. Está gobernado por el Shen, por lo tanto, si este último no esta en calma, el Qi no fluye y sobreviene la enfermedad o alteraciones funcionales.
Shen, El Gran Gobernador
Es la energía que gobierna nuestras vidas, y controla al Jing y al Qi. Esta representada por la mente y el espiritu. Nos proporciona nuestras características personales, creatividad, claridad para pensar, ganas de vivir... y dirige al Qi para que nutra los órganos.

También en el momento de la concepción el Shen gobierna al Qi, quien dirige al Jing. El amor, el deseo, la felicidad, todas las buenas emociones; serán transferidas al hijo en ese momento; y mantenidas e incrementadas por la madre durante el embarazo. Es por eso que, tanto la concepción como el embarazo, deben transcurrir libres de tensiones y angustias.
A medida que el embarazo avanza, la madre va cediendo parte de su Jing al hijo, por lo que es necesario incrementarlo durante todo ese periodo y sobre todo en el post parto, con una alimentación adecuada y ejercicios de respiración específicos, como los que ofrece el Qi Gong, para nutrirlo.

El trabajo de parto, el post parto y la lactancia demandan un enorme caudal de energía a la madre, al convertirse en la fuente de alimento de su hijo.

El Tai Chi, el masaje específico y la alimentación correctas son prácticas que ayudan a recuperar y potenciar el Qi y aseguran su adecuado fluir hacia cada uno de los órganos.

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Lic. Gabriel Franco - gabriel@principiounico.com.ar
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