LA DIETA Y EL PESO EN EL EMBARAZO

por Lic. Gabriel Franco

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El control del peso durante el embarazo es una pieza clave en el delicado mecanismo que permite llegar a un parto sin problemas. Pero a veces, la incorrecta orientacióny los cambios propios de los nueve meses de espera, hacen que esto resulte un poco diícil de lograr. Algunos consejos para responder a la gran demanda energética de tu embarazo sin modificar tu peso.

CLAVES

Alimentación adecuada
Actividad física
Correcta hidratación
Descanso y esparcimiento
Caminatas
Masajes específicos
Muchas veces la indicación nutricional para la embarazada es contradictoria con el control del peso y no contempla sus necesidades mas allá de las calorías que debe ingerir y los kilos que tiene permitido aumentar.
El abuso de lacteos, frutas y proteínas y otros alimentos de origen animal, pueden perjudicar el desarrollo del embarazo y del parto, en cuanto a lo que control del peso se refiere.
Cada embarazada es un verdadero ecosistema donde conviven dos vidas con diferentes requerimientos que deben ser respetados.
Durante el desarrollo del embarazo ocurren cambios en el cuerpo que si bien no pueden evitarse, si puden atenuarse sus efectos.
La espalda se arquea hacia atrás con el crecimiento de la panza y esto hace que el eje de la columna se altere con el paso de los meses.
Se produce una congestión en la circulación sanguínea, nerviosa y energética a nivel de la cintura pélvica.
El fluir del Qi se altera y en consecuencia la energía provista por los alimentos se acumula en forma de tejido graso.
Ocurren edemas en las piernas, dolores de cintura y constipación.
Los requerimientos de nutrientes y la ansiedad aumentan, y con ellos, el hambre y las ganas de comer alimentos gratificantes.
La tristeza, la depresión, la melancolía y hasta el mal humor y el cansancio, son emociones asociadas íntimamente al funcionamiento de los órganos.
El sedentarismo se asentúa por el aumento de peso y volumen corporales.
Todos estos cambios inevitables pueden ser atenuados por hábitos acordes a tu estado.
PARA TENER EN CUENTA
Si bien los médicos recomiendan un incremento total en promedio de 12 kilos durante los nueve meses de gestación, esto no debe ser causa de preocupación pero si de atención; aunque sin duda, llegar al momento del parto con un peso adecuado facilitará el nacimiento y la recuperación.
El sobrepeso y la mala alimentación dificultan al trabajo del profesional y pueden ser causa de una placenta abundante en grasas y de un bebé con alto peso. Por otro lado, el bajo peso o la perdida de peso, especialmente durante los tres primeros meses, podrán poner en riesgo el embarazo, el nacimieno y el post parto, durante el cual la mamá requerirá mayor energía.
DULCES Y SALADOS PARA UN EMBARAZO FELIZ
El embarazo produce una gran disminución energética de Qi y de Jing de la mamá, afectando al riñón y el bazo principalmente.
Aunque parezca una contradicción los alimentos de sabor dulce y naturaleza templada, y algunos alimentos de sabor salado, según la dietoterapia basada en los 5 Elementos, son los mas adecuados para recuperar el Qi y el Jing que demandan el embarazo, parto y lactancia, evitar variaciones de peso no deseadas, en especial el sobrepeso, y facilitar la recuperacón de la energía perdida.
Si bien la dieta debe ajustarse a cada embarazada según sus caracteristicas particulares, los siguientes alimentos pueden ser consumidos por todas casi sin inconvenientes.

RECUPERAR EL JING DE RIÑON
Algunos síntomas que presenta la deficiencia de Jing de riñón, que se advierten con frecuencia durante el embarazo, son la debilidad de piernas y rodillas, el dolor lumbar, la disminución de la libido y el cansancio general. Si la deficiencia aumenta y no es detenida a tiempo, puede llegar a provocar otros problemas mayores.

SI A:

Cereales integrales en grano, nueces, sésamo negro, gelatina, riñón de ternera, algas, cerezas, zanahorias, remolacha, ostras, salmón y sardinas.
Actividades energizantes y elastizantes: Tai Chi, Chi Kung, Yoga, Caminatas (dirigidas).
Agua fresca (según la indicación del profesional) y baños de inmersión con hierbas.
Masaje de relajación especial y masaje chi kung.

NO A:

Azúcar refinada y sal, alimentos congelados y muy fríos (CUIDADO CON LOS HELADOS QUE SON FRIOS Y CONTIENEN AZUCAR), ayuno, exceso de alimentos de origen animal.
Largas horas parada o sentada o acostada (salvo indicación médica).
Alcohol, tabaco, drogas y sustancias artificiales.
Estrés, situaciones de tensión, abuso sexual (la práctica de sexo tántrico es la mejor opción) que disminuyan el Jing.

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Lic. Gabriel Franco - gabriel@principiounico.com.ar
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