En la vida de todas las parejas existen
acuerdos y desacuerdos, y estos últimos son los principales motivos de malestar y
desavenencias. Los clasificaremos en desacuerdos tipo 1 y desacuerdos tipo 2. En los del
tipo 1 están aquellas situaciones OCASIONALES de diferentes opiniones sobre algún
contenido o situación concreta: "No quiero ir al cine esta noche". Ello no
implica ni desatención, ni desamor, ni nada parecido. La relación entre ambos sigue
igual y no está cuestionada o puesta en duda. Es algo parecido a "estar de acuerdo
con estar en desacuerdo". Este tipo de diferencias son habituales en cualquier
relación entre dos o más personas. Si existiese una pareja que nunca tiene un si o un no
parecido a los descriptos, el problema sería su salud mental. A su vez, si alguien se
siente menos amado porque ocasionalmente sucede que "Esta noche no, querido",
tambien el problema es de otra índole diferente a los que estamos describiendo. En los
desacuerdos tipo 2, la desavenencia está disfrazada de tipo 1, pero tiene como fondo
verdadero un desacuerdo serio en la relación entre ambos.
Por ejemplo el marido que lleva a un amigo a cenar sin aviso.
Es muy posible que la discusión aparente sea el recargo de |
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Se ponen de acuerdo
en una situación particular, cuando hace rato que están en desacuerdo con su relación.
También aqui, el futuro es previsible. Ahora bien. Existen muchísimas parejas que están
de acuerdo en su relación y pueden ponerse de acuerdo en un hecho en particular:
"Tengamos un hijo". El futuro parece claro y prometedor. ¿Dónde pueden
aparecer las dificultades? Lo más difícil de pasar a ser tres donde antes eran dos, es
hacer de cuenta que todo está igual que antes. La nueva situación cambia la relación
entre papá y mamá. Y cambian las relaciones con amigos comunes (especialmente con los
que no tienen hijos), y con las familias originales de cada uno. Mi viejo y yo ahora somos
dos padres, aparte de ser padre e hijo. Y además él es abuelo. Y en esa novedad está lo
bueno del asunto. Estamos creciendo. Como siempre, el juego consiste en no hacerse trampas
uno mismo. Ya nada será igual. Tampoco será mejor o peor por si mismo. Será simplemente
DISTINTO. Otro juego, otras reglas, otros acuerdos. La mejor manera que tiene una pareja
para estar de acuerdo, es saber resolver los desacuerdos. Un desacuerdo básico a resolver
es creer tercamente que nada cambia cuando algo se renueva. |
trabajo
en limpiar o preparar algo más elaborado, o etc. etc.
Pero aqui, el problema es que uno de ellos no tuvo en cuenta al otro al tomar una
decisión que los involucra a ambos. Y eso es más grave a largo plazo, y cuantas más
veces se repita. El embarazo es una situación en la vida que muchas veces tiene forma
tipo 1 o tipo 2. La mujer que "queda" embarazada para retener a alguien, está
reemplazando una relación que parece haber dejado de funcionar con un problema del que
ambos deberán hacerse cargo, pero que no solucionará el fondo de la cuestión. Tarde o
temprano, la relación terminará, y habrá un sufriente invitado involuntario en el
medio.
Otra versión parecida es aquella pareja que hace tiempo está terminada, y que
"decide" tener un hijo como solución mágica y reunificadora. |