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"Si llamas
a esto una vara, afirmas; si dices que no lo es, niegas.
Más alla de la afirmación y la negación, ¿Cómo lo llamarías?"
(Tai-hui, una meditación paradójica) |
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| Para nuestro caballero, (ver
La Ilusión de las Alternativas 1) la situación desesperante de verse
obligado a elegir para caer en otra desesperación distinta (o peor) desaparece cuando
pone en duda la necesidad de la elección. |
| Este improbable relato es también una
interesante mirada sobre la condición femenina, de la que hablaremos en otro momento.
Debemos decir, mientras tanto, que el supuesto "poder" que ellas tendrían sobre
los hombres es la otra cara de la moneda de su propia desesperación de encontrar al
"Príncipe Azul" al que entregar su belleza, fidelidad y obediencia, frente a la
alternativa de la fealdad y la promiscuidad. |
| Estos episodios donde haga uno lo que haga
siempre pierde, son la causa de muchos de nuestros padecimientos en la vida de relación.
Las preguntas tramposas del tipo ¿Siempre haces el amor así? o ¿Siempre cocinás así?
ponen al interrogado en situaciones similares a las del caballero. |
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| Demasiadas veces, el juego
democrático cae en episodios parecidos. Un debate producto de la libertad de expresión
propia de ese estilo de gobierno, puede tornarse inacabable en virtud de esa misma
libertad de expresión (ya que si lo interrumpo, coarto dicha libertad), y asi,
finalmente, impedir la sanción de alguna ley que el debate propicia pero termina
impidiendo. (Compárese este "juego" con la acción de los lobbies, o de los
grupos activistas, etc.) |
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