En lo alto está el patio amarillo
abajo, el principio de los pasos;
Detrás se levantan las sombrías torres;
delante, las puertas del destino...

Huang t´ing ching, El Libro del Patio Amarillo

Hace cientos de años, en un poblado en guerra, vivía un rey, conocido tanto por su crueldad como por su sabiduría, que no mataba a sus prisioneros. Los encerraba en una sala, entre un grupo de arqueros, preparados para darles muerte, y una imponente puerta de hierro grabada con horrendas figuras cubiertas de sangre.
Allí les decía:

- Puedes elegir entre ser muerto por mis arqueros o atravesar aquella puerta. Detrás de ella, yo te estaré esperando.
Todos preferían la muerte antes que cruzar la horrenda puerta y enfrentar al temible rey.
Cuando la guerra acabó, el mejor de sus soldados preguntó al rey:

- Señor, ¿necesito hacerte una pregunta?
- Dime, soldado -respondió el rey.

- Señor, ¿Qué hay detrás de la puerta que tanto temor produce en las personas?
- Averigualo tú mismo -dijo el rey con una sonrisa.

El soldado, abrió lentamente la puerta, venciendo el temor que nunca antes había sentido, ni aún en las mas encarnizadas batallas, y a medida que lo hacía, tibios y brillantes rayos de sol entraban y la luz inundó el cuarto de la muerte.
Asi, sorprendido, descubrió que la puerta se abría sobre un camino que atravesaba un campo de flores azules donde ningún peligro acechaba.
El soldado desconcertado miró a su rey, quien le dijo:
- Yo les daba la oportunidad de hacer una ELECCIÓN, pero el miedo los obligaba a elegir morir antes que arriesgarse a abrir esta puerta...
Observa a los animales para ver cómo cuidan a sus crías. Observa a los ancianos para ver cómo se comportan. Observa al hombre blanco para ver qué quiere. Siempre observa primero, con corazón y mente quietos, y entonces aprenderás. Cuando hayas observado lo suficiente, entonces podrás actuar. Vale más caer entre las patas de los buitres que entre las manos de los aduladores, porque aquellos sólo causan daño a los difuntos, y estos devoran a los vivos.

Kent Nerburn

Antistenes

EL SECRETO PARA SER FELIZ
Hace muchísimos años, vivía un sabio de quien se decía guardaba en un cofre el secreto para ser inmensamente felíz.
Muchos reyes le ofrecían poder y dinero, o intentaban robar el cofre, pero todo era en vano.
Mientras más lo intentaban, más infelices eran, pues la envidia no los dejaba vivir en paz.
Un día llego ante él un niño que le dijo:
- Señor, al igual que tú, también quiero ser inmensamente feliz. ¿Enseñame que debo hacer para conseguirlo?
El sabio, al ver la sencillez y la pureza del niño, le dijo:
- Te enseñaré el secreto para ser feliz. Ven conmigo y presta mucha atención -. Y lo llevó hasta el cofre.
- En realidad -dijo-, son dos cofres en donde guardo el secreto para ser feliz y estos son mi mente y mi corazón. Para ser inmensamente felíz debes tener presente, en cada momento de tu vida, lo siguiente:
"Debes saber que existe algo superior a ti. Que está presente en todas las cosas de la vida, y por lo tanto y debes respetarlo y agradecer por todo aquello que tienes y por todo lo que te sucede."
"Debes quererte y respetarte a ti mismo. Cada día, al levantarte y al acostarte debes afirmar: Soy importante."
"Debes poner en práctica todo lo que dices que eres, es decir, si piensas que eres inteligente, actúa inteligentemente; si piensas que eres capaz, haz lo que te propones; si piensas que eres cariñoso, expresa tu cariño; si piensas que no hay obstáculos que no puedas vencer, entonces proponte metas en tu vida y lucha por ellas hasta lograrlas."
"No debes envidiar a nadie por lo que tiene o por lo que es, si ellos alcanzaron su meta, logra tú las tuyas."
"No debes albergar en tu corazón rencor hacia nadie; ese sentimiento no te dejará ser feliz; deja que las leyes de la Vida hagan su justicia. Tú perdona y olvida."
"No debes tomar las cosas que no te pertenecen, recuerda que de acuerdo a las leyes de la naturaleza, mañana te quitarán algo de más valor."
"No debes maltratar a nadie; todos los seres del mundo tenemos derecho a ser respetados."
"Por ultimo, levántate siempre con una sonrisa en los labios, observa a tu alrededor y descubre en todas las cosas el lado bueno; piensa en lo afortunado que eres al tener todo lo que tienes; ayuda a los demás, sin pensar que vas a recibir nada a cambio; mira a las personas y descubre en ellas sus cualidades."