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CUERPO Y MENTE DEL FUEGO
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Corazón: El Gran Emperador
Asi como el Sol es el gran emperador de nuestro universo, el Corazón reina en el cosmos de nuestro cuerpo, donde los órganos giran en torno a él.
En chino se lo llama Tai Yang del Yang, o Yang supremo.
Su energía alimenta nuestro cuerpo, mente y espíritu y de su equilibrio depende el equilibrio general de nuestras vidas.
Es la morada del Shen, cuya traducción aproximada sería la conciencia, el pensamiento...
De hecho, cuando el equilibrio del Fuego se rompe, nos sentimos inquietos, ansiosos, cuesta conciliar el sueño, tenemos pesadillas, nos falta la memoria y, en casos extremos, hasta puede sobrevenir la locura.
El Shen, junto al Hun, mantienen en armonía nuestras emociones y nuestros pensamientos.
El corazón, además:
Gobierna los Vasos Sanguineos: Los estados de vacío y exceso de energía del corazón, afectan el funcionamiento de los vasos sanguineos y la provisión de sangre a los órganos.
Se manifiesta en el rostro: Controlando los siete orificios de que nos permiten reconocer el mundo que nos rodea y nos afecta. La coloración del rostro también es un indicador de la salud del corazón. Podemos recordar que las emociones y los estados de salud y enfermedad en general, se manifiestan a través de la coloración del rostro y el estado de sus orificios.
Se abre en la lengua: La lengua y la palabra son la "cara visible" del Fuego, que se manifiesta a través de ellas. En la medicina china, la lengua tiene una vital importancia en el diagnóstico y asi como en la oreja, las manos y los pies, en ella se reflejan los diferentes órganos.
Shen: El Alma del Corazón
Emociones: Cuando el Shen está perturbado, perdemos el control de las emociones. Tanto para la ira como la alegría que, desbordada, produce un gran daño.
Comprensión: Cuando el Shen se altera, perdemos la capacidad de comprender lo que nos pasa. Los conflictos nos atraviesan como espadas que dejan grandes heridas. Aparecen los sentimientos negativos que nos impiden ver con claridad tanto las malas como las buenas cosas que nos ocurren; y asi perdemos la capacidad de sobrellevarlas. El pensamiento claro y sereno se pierde en una tormenta de emociones desbordadas.
Concentración: Cuando la armonía del Shen se pierde, nuestros pensamientos y nuestro espíritu se pierden en el caos de las emociones descontroladas y no nos es posible concentrarnos plenamente.
Conocimiento: La función de conocer, saber, aprender de lo vivido, son todas funciones asociadas al Shen, y por lo tanto al corazón y los siete orificios de la cara que controla y que nos permiten obtener la información necesaria de lo que nos rodea para construir nuestro conocimiento.
El Shen controla otras características de nuestro ser siempre asociadas a lo que somos y podemos hacer.
El Instestino Delgado
Es el órgano Yang del elemento Fuego y el meridiano de corazón comunica con él.
Su función es la transformar, o mejor dicho transmutar el Qi de los alimentos en energía para el cuerpo, función para la cual requiere del Fuego.

La Salud del Fuego

Se dice que el corazón alberga las siete emociones: alegría, ira, reflexión, tristeza, miedo, desesperación y pánico, y que de su equilibrio energético, dependerá que estas se mantengan en armonía.
Cuando la energía del Fuego se halla en exceso, nos sentimos alegres, exhultantes, sobreexitados, y pueden aparecer erupciones violentas de emociones, como el fanatismo y la anisedad. Nuestras emociones estallan como llamaradas alimentadas por más combustible.
A la inversa, cuando falta la energía, sobreviene la depresión, la perdida de la autoestima y el pesimismo. El Fuego de nuestras pasiones se apaga. Asi se explica cómo el exceso del Agua (riñón) "apaga" el fuego del corazón. Si esto persiste, la llama de la vida, asi también termina apagándose.
En el plano físico, el exceso y el vacío de energía del Fuego, producen síntomas particulares que puede reconocer:
El Exceso
Algunos de los signos por exceso de energía son:
Anginas de verano
Taquicardia
Sensación de opresión en el pecho
Hipertensión arterial
Várices y hemorroides
Ansiedad, excitación y humor inestable
Insonmio
Sofocos y rostro rojo
Dolores abdominales
El Vacío
Algunos de los signos por falta de energía son:
Transpiración aun con poco esfuerzo
Palpitaciones
Hipotensión arterial
Sensación de frío
Anemia
Hipersensibilidad
Angustia o depresión
Palidéz
Cefaleas
El exceso puede producirse por estados de excitación emocional o por consumo de sustancias que la provoquen y que agotan el Yin del corazón: café, tabaco, poco descanso, alcohol, drogas, trabajo nocturno, estrés.
El vacío, en cambio puede producirse por una perdida afectiva, por exceso de calor, o insuficiencia cardíaca.

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