Muchas veces en nuestras vidas sentimos que
somos arrastrados por nuestra naturaleza humana y que las consecuencias de los actos no
meditados luego se transforman en nuestros mejores logros o nuestras peores meteduras de
pata. El fuego es un elemento catalizador que permanece como el agua como parte de la
naturaleza mutante de los ciclos de la energia chi.
El fuego es un elemento purificador cuando está en equilibrio pero cuando entra en
desbalance es destructivo en grado sumo.
Se relaciona directamente con el tai yang del corazon, el intestino delgado, y el
meridiano tripe recalentador; siendo en este último el punto ke san jiao (los tres
fogones), el área de máxima descarga para dicho elemento hacia la reflexologia de
cualquier zona del cuerpo.
En su relación constructiva con la madera la deprime (generando tierra). Esta simple
relación guarda una estrecha analogia con la vida diaria pues fuego es euforia pero
también reto, madera es flexibilidad, tierra es sabiduria y sentido práctico. |
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Por eso esta relación nos
muestra como cada reto o desafio (fuego) debe ser alimentado y enfrentado con madera
(flexibilidad) para traducirlo en crecimiento y sentido práctico (tierra).
El elemento fuego se usa en la medicina china en combinación con los horarios de máxima
eficiencia de los diferentes meridianos para lograr efectos mas curativos en personas
cuyas afecciones ying les imprimen un bajo nivel de funcionamiento energetico (xiao
jingshen).
En el kung fu, fuego es el movimiento externo cuya fuerza se basa puramente en la fuerza
muscular en la que el golpe es seco como un martillazo.
En el tai chi se le atribuye a la parte final de la respiración abdominal una vez que el
chi abandona los riñones y se desplaza al dantian para luego ser canalizado a las
extremidades.
Ahora que se acerca el año nuevo usemos el fuego interior que todos llevamos para ser mas
fuertes y mas humildes en este camino donde somos el resultado del dolor de nuestros pies
como experiencia. |
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