La linfa es un fluido que puede
ser claro o lechoso, que transporta nutrientes a las células y lleva además productos de
desecho y partículas extrañas fuera de la célula a través de pequeños vasos
linfáticos. Este delicado sistema puede distenderse hasta un tamaño 5 - 6 veces más
grande que el de la vena que acompaña, siendo en general de tamaño más pequeña. Los
vasos linfáticos viajan cortas distancias y entran en los nódulos linfáticos. Si en su
recorrido encuentran bacterias, virus, sustancias extrañas o trozos de células, estos
elementos son llevados hacia los nódulos linfáticos donde son destruidos.
La linfa contiene muchos elementos que son necesarios para el mantenimiento del cuerpo y
la buena salud. Contiene un poco menos de proteínas que el plasma sanguíneo; contiene
también un importante número de linfocitos, que son glóbulos blancos responsables de
mantener la resistencia inmunológica circulante. En general, podemos aceptar que la
composición es parecida al plasma sanguíneo. Tiene altos niveles de aminoácidos y de
proteínas, y entre las enzimas presentes podemos mencionar a la histaminasa que es la
encargada de desdoblar la molécula de histamina, que es la sustancia responsable de los
fenómenos alérgicos.
El método clásico o tradicional realiza el Drenaje Linfático por medio de masajes
manuales orientados, con el uso de aceites especiales. Este es un sistema muy bueno, que
ayuda a aliviar de manera significativa muchos problemas de salud.
El Drenaje moviliza sustancias orgánicas, toxinas, agua, sales, grasas, etc. que deben
expulsarse cuanto antes del organismo y para eso el cuerpo usa todas las vías de
eliminación disponibles. |